Secuestro exprés: lo liberan tras cobrar $ 20 mil como rescate

Fuente: elciudadano | Fecha: 2016-05-20

Un joven fue víctima de un secuestro exprés el lunes por la noche, cuando salía de un instituto del macrocentro en el que estudia electromecánica. El muchacho fue amenazado por un ladrón al que le entregó su billetera con 200 pesos, pero rápidamente se acercó otro asaltante. Y, como el botín no los dejó conformes, optaron por secuestrar a la víctima y pedir rescate. El joven estuvo cuatro horas secuestrado y recién fue liberado cuando su padre pagó 20 mil pesos a los captores en Villa Gobernador Gálvez. En el caso intervinieron la Justicia federal de San Nicolás, ya que el chico es oriundo de esa localidad y allí radicó la denuncia, ante la Policía bonaerense, su padre.

Todo empezó el último lunes cuando un joven de unos 20 años oriundo de San Nicolás salía del Instituto Tecnológico Avanzado, en Entre Ríos y Cerrito, donde realiza una capacitación en electromecánica. Este estudio es un complemento de su actividad ya que el chico trabaja con su padre en San Nicolás en un taller del rubro.

Eran las 22.15 del lunes cuando el joven caminaba en dirección a su Renault Clio con vidrios polarizados pero no llegó a abrir la puerta. Un hombre lo amenazó con un arma y el muchacho le entregó su billetera, donde había unos magros 200 pesos.

En pocos segundos apareció un cómplice del ladrón, que obligó al joven a subir al auto y le pidió que llamara a su padre y reclamara un rescate de 20 mil pesos a cambio de su libertad.

Tras recibir el llamado, el padre del chico empezó desesperado a juntar dinero. Y fue hasta la Jefatura de la Policía nicoleña, desde donde lo derivaron a la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI), ambas dependencias de la fuerza provincial. Cerca de las doce de la noche, la fiscal federal Paula Moretti fue anoticiada del secuestro al igual que el juez Carlos Villafuerte Ruzo, ambos de San Nicolás.

Moretti le dijo a El Ciudadano que en este tipo de casos que son complejos, porque está en juego la vida de las personas, “se activaron los protocolos que dan cuenta de cómo se debe actuar. Y en ese marco se organizó un operativo para hacer la entrega del dinero, siempre con el eje en preservar la vida de la víctima”.

La premisa exigida por los secuestradores era que el padre del joven secuestrado tenía que llegar hasta un puente ubicado en avenida Circunvalación, casi en el ingreso a Villa Gobernador Gálvez. “Tiró los 20 mil pesos cerca de la bajada de Circunvalación desde el puente. Pero el papá pudo ver desde allí a su hijo dentro el Clío”, destacó Moretti. Sin embargo, su familia debió esperar hasta las dos y media de la madrugada de anteayer para ver al chico libre y con vida. Moretti destacó la actuación policial, ya que en estos casos está en juego la vida de una persona y es precisamente lo que se logró preservar. Además sostuvo que la situación era compleja ya que se trataba de Policía de Buenos Aires actuando en territorio santafesino.

La pesquisa del caso quedó en manos del juez federal de San Nicolás Villafuerte Ruzo.

Una clásica modalidad que hace años no se veía

Los secuestros exprés no son comunes en Rosario. La mayoría de los casos en la última década y media tuvo como modalidad privar de la libertad a una persona y ante la falta de efectivo salir a vaciar cuentas a través de los cajeros automáticos. Luego, la víctima era liberada. El último hecho que se registró con características similares a la del lunes pasado ocurrió en marzo de 2009. Tuvo como víctima al hijo de un empresario del rubro de pinturerías que estuvo secuestrado varias horas y luego fue liberado tras el pago de 30 mil pesos. El muchacho, de 30 años, fue tomado cautivo por los delincuentes cuando llegaba a su casa. Lo retuvieron hasta que su familia reunió el dinero y lo entregó en Dorrego y Saavedra. La pesquisa estimó que la intención inicial fue el robo ya que primero lo obligaron a entrar a su casa y buscar un dinero que decían saber que tenía. Entonces tomaron la alternativa de secuestrar al muchacho y pedir rescate. Para ello usaron el propio auto de la víctima, donde se lo llevaron cautivo hasta que cobraron el dinero.